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El currículo universitario en el macro proyecto formativo social. Caso Universidad del Zulia PDF Imprimir Correo

Presentación Dra. Judith Aular de Durán

Vicerrectora Académica de LUZ

Séptima Reunión Regional de Currículo

Capítulo Nor-Occidental

 

Universidad Rafael Urdaneta

Maracaibo, 08 de octubre de 2013

 

Ponencia

El currículo universitario en el macro proyecto formativo  social.

Caso Universidad del Zulia

 

 

Salutación

        

*Distinguidas Autoridades de la Universidad Rafael Urdaneta.

 

*Directiva y organizadores de la Séptima Reunión Regional de Currículo, capítulo Nor-Occidental.

 

*Invitados especiales, ponentes, autoridades, docentes, estudiantes y egresados de las diferentes instituciones de educación universitaria que participan en este evento regional destinado al análisis e intercambio de ideas y enfoques sobre el currículo universitario del siglo 21 y su papel insoslayable en la gestión, desarrollo y socialización del conocimiento.

 

Esta reunión proyectará el nuevo horizonte de discusión sobre el tema curricular  y los escenarios hacia donde se encamina la educación universitaria venezolana.

 

Gracias por su asistencia y bienvenidos todos a Maracaibo.

 

Mi exposición está guiada por el vínculo inexorable entre el currículo universitario y los procesos de transformación social.  Esta  conexión nos lleva a un tema más profundo e integral que tiene que ver con la vigencia y el alcance de la educación universitaria en Venezuela y en el escenario global.

 

Al principio del nuevo milenio estamos situados en el epicentro de profundos cambios en todos los órdenes de la civilización y del equilibrio planetario. El quiebre de las configuraciones en el mundo social genera caducidad y crisis en las perspectivas científicas tradicionales y en los modos del quehacer universitario.

 

El desafío primordial para las instituciones universitarias está en configurar planes de estudio  que promuevan el desarrollo integral de los estudiantes, dotándolos con una visión local y universal que les permita ampliar su visibilidad y el dominio sobre los temas más relevantes de la sociedad.

 

Ante un patrón de desarrollo del conocimiento desigual se reclama a las universidades la formación del nuevo ciudadano y de una fuerza profesional con mayor conciencia de su rol histórico, promotora del desarrollo científico más humano y equilibrado.

 

Se requiere que nuestros jóvenes, desde su temprana formación, desarrollen la capacidad de ver y hacer juicios acerca de las demandas de la sociedad y que hagan de las respuestas a esas expectativas las experiencias más transformadoras y permanentes de sus vidas.

 

El Enfoque Complejo por Competencias

 

La visión de una educación menos utilitaria y con mayor proyección social coinciden con las bases fundamentales del llamado Enfoque Complejo de las Competencias, orientado a lograr mayor pertinencia de la enseñanza y de la formación profesional con los retos del contexto actual y futuro de la sociedad.

 

La formación por competencias se ha convertido en la última década en una de las líneas claves de la educación universitaria, a raíz del Congreso Mundial de Educación Superior promovido por la Unesco.

 

Su impacto ha sido considerable, si tomamos en cuenta que en menos de una década los procesos educativos de varios países latinoamericanos (México, Colombia, Chile y Argentina) se están orientando hacia este enfoque, además de sumarse diversos proyectos internacionales, como el Proyecto Tuning de la Unión Europea y el Alfa Tuning Latinoamérica que profundizan en el estudio riguroso de las competencias y su consideración como factores decisivos en los procesos de transformación social, fortalecimiento de las habilidades de pensamiento complejo y de la formación de personas éticas, emprendedoras y competentes.

 

Por supuesto, el Enfoque por Competencias también ha generado críticas y detractores que lo califican como parte de la armazón ideológica de los organismos internacionales para reducir las posibilidades de los pueblos de América Latina, del Caribe y África de asumir el uso y control de sus reservas naturales y emprender el camino de su industrialización y el desarrollo.

 

Tomando distancia de las posiciones encontradas, pero sin dejar de considerarlas, el Enfoque de Competencias abre un camino poco explorado y necesario para repotenciar a la función educativa y a la pertinencia de las universidades, en tiempos de cuestionamiento sobre su papel en la solución de los dilemas y desequilibrios presente en el modelo del desarrollo del conocimiento actual.

 

Un reconocido estudioso del tema curricular, el doctor Sergio Tobón, plantea que el Enfoque de las Competencias posibilita a las universidades el gestionar la calidad de los procesos de aprendizaje mediante dos contribuciones fundamentales: la evaluación de la calidad del desempeño y la evaluación de la calidad de la formación que brinda la institución educativa.

 

Sin embargo, asumir el enfoque curricular también implica mayores retos para las instituciones educativas, pues deben sustentar los nuevos planes de estudio en función de las líneas de acción social, del avance universal de las ciencias y de los planes de desarrollo nacional y local.

 

Sergio Tobón afirma que en la práctica el diseño por competencias es una tarea muy compleja porque no existe una línea pura o única en este tipo de innovación curricular.

 

"Consiste en un macro proyecto formativo auto-organizado, con participación institucional múltiple, que busca formar seres humanos integrales, con un claro proyecto ético de vida y espíritu emprendedor global para la realización personal, el a?anzamiento del tejido social y el desempeño profesional-empresarial, considerando el desarrollo sostenible y el cuidado del ambiente ecológico".

 

Reconceptualización educativa  y cambio social

 

El enfoque de competencias es la respuesta innovadora ante las presiones y debilidades en los modelos de enseñanza. La peligrosa pérdida de valores en la sociedad actual ha impulsado el renacimiento de nuevas corrientes pedagógicas que impulsan la reconceptualización de la misión educativa y de los ejes de los sistemas de enseñanza, incluyendo a la educación superior.

 

El replanteamiento de los paradigmas pedagógicos es fundamental en la concepción de una nueva ciudadanía, preparada para impulsar el salto social.

 

Es lo que Edgar Morin denomina el eje de las transformaciones culturales y sociales a partir de la educación. "El estudiante, a través de la nueva enseñanza, debe tener la capacidad de discernir los conocimientos que aprende y aplicarlos significativamente en la vida diaria".

 

Para avanzar en el cambio social es preciso derrumbar los viejos esquemas de evolución científico tecnológica y en consecuencia  innovar a la institución universitaria desde su base o médula: el currículo.

 

No es una tarea sencilla y el dilema se fundamenta en cómo articular el curriculum y el trabajo docente con las expectativas de las instituciones y de la sociedad.

 

Por eso no basta con la sola elaboración de los planes de estudio, de los currículos, para modificar el funcionamiento de la educación. Es necesario redimensionar el papel del docente de mero ejecutor de programas a asumir responsabilidades más cruciales en la actividad pedagógica y en el trabajo cotidiano en el aula.

 

La universidad no puede transformarse en solitario. Es prioritario tender puentes entre el mundo académico o letrado y los saberes técnicos y sociales para cerrar la brecha y la desarticulación entre el sistema productivo y el educativo.

        

La tendencia a reforzar la formación de competencias y habilidades en los planes de estudio universitario no es una moda o tendencia acomodaticia.  Más bien es un desafío y obligación que garantiza la vigencia en lo inmediato de las universidades y su capacidad para  abordar  los problemas actuales que enfrenta la humanidad.

 

Es importante entender que los procesos de transformación curricular no pueden imponerse de manera sumaria desde las universidades sino que deben responder a un proceso participativo de la base académica, de todos los actores universitarios y representativos de la sociedad, del Estado, de las empresas y del sector laboral.

 

En resumen, el diseño curricular por competencias, como parte de un proyecto educativo institucional compartido,  genera fortalezas  en las instituciones educativas y un claro liderazgo para toda la sociedad que recibe el impacto positivo de la formación integral de los estudiantes, del fortalecimiento del proyecto ético educativo  y de la ratificación de los compromisos de la organización académica, es decir, de la vocación investigadora y de la misión de formar profesionales con las competencias genéricas y especí?cas para avanzar en la construcción de una mejor sociedad.

 

        

Caso Universidad del Zulia

 

A continuación analizaré la experiencia de innovación académica de la Universidad del Zulia con el enfoque del currículo por competencias, con  resultados y recomendaciones.

 

En la Universidad del Zulia, desde el año 2008, iniciamos el proceso de innovación de los programas curriculares de pregrado, tomando como referencia la línea de acción del Enfoque Complejo por Competencias.

 

Luego de un prolongado proceso de consulta y de discusión con los sectores universitarios y el entorno logramos la aprobación de nuevos programas de estudio en el pregrado, como primera fase de un proceso de transformación integral que incluye la innovación de las estructuras de gestión académica y administrativa. Es un proceso por etapas que deberíamos completar antes del año 2018, es decir, tras una década de activarse la reforma del pregrado.

 

La reforma curricular se venía planteando desde hace 20 años pero no logró completarse y ante las demandas de mayor pertinencia social y siguiendo las recomendaciones de la UNESCO,  de las Normas del Currículo Universitario de LUZ y del ordenamiento legal que establece la Constitución Nacional y la Ley Orgánica de Educación (LOE), asumimos la nueva transformación curricular en correspondencia con las prioridades del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación.

 

Con este piso legal, aceleramos la construcción social del currículo en LUZ, con la participación de docentes, estudiantes, egresados, representantes de los sectores productivos, sectores gremiales, empresariales, de la gestión pública y privada quienes sometieron al análisis las fortalezas y debilidades de cada carrera para construir, con sus aportes, las nuevos planes de estudio para su aprobación y puesta en vigencia en las Facultades y Núcleos a partir del año 2011.

 

El proceso ha sido el más completo e integral que ha experimentado LUZ porque los procesos anteriores fueron parciales o simples declaratorias, mientras que la reforma actual, por la presión de los docentes, estudiantes y sectores productivos, ha logrado la  actualización de todos los perfiles curriculares de las carreras en función de generar fortalezas para la transformación social y la innovación científica y tecnológica de las comunidades y de los mercados laborales.

 

El enfoque integral por Competencias no es la panacea a todos los problemas de la gestión curricular universitaria, pero nos ha permitido establecer las bases de programas de estudios  ajustados a la realidad del país y del mundo, con amplias oportunidades de forjar profesionales solidarios, creativos y críticos, con una fuerte carga formativa en valores y actitudes para que asuman con solvencia esos procesos de transformación de su entorno.

 

Con la reforma curricular también logramos fortalecer los ejes transversales del conocimiento que estimulan la movilidad del estudiante y la integración de su trabajo académico en diferentes Facultades y Núcleos, y en diferentes campos del saber.

 

Estos ejes nos permiten asumir el desafío interdisciplinario para la integración con los escenarios nacionales e internacionales del saber y para responder a los problemas del entorno con una visión multilateral que fortalece en el nuevo profesional las capacidades de aprender a solucionar problemas, a trabajar en equipo, con creatividad y espíritu emprendedor.

 

Actualmente estamos desarrollando el Eje Transversal de Educación para la Paz y Desarrollo de la Conciencia, aprobado en el año 2007, que se ha incorporado a todas las carreras con el fin de educar y formar profesionales para la vida y la acción social.

 

Es importante aclarar que los cambios generados en la innovación curricular no ha sido inmediatos y algunos planes de estudio todavía no se han ejecutado. Sin embargo, el proceso avanza y comienza a desplazarse hacia otras instancias como el postgrado. Además la reforma curricular ha favorecido en LUZ el desarrollo pedagógico, con docentes preparándose para asumir las nuevas áreas de competencias, revisarlas y actualizarlas.

        

La  participación constante y en equipo de la Coordinación Central de Currículo, junto a las coordinaciones de núcleos, facultades y escuelas, se mantiene activa pues faltan muchos eslabones para completar la transformación holística de toda la arquitectura curricular de la institución.

 

Gracias a ese trabajo en equipo se ha logrado el ajuste de las cargas curriculares de la mayoría de las carreras, pasando de currículos sobrecargados, con 60 y hasta 70 materias, a programas flexibles, luego de una exhaustiva revisión curricular del pregrado.

 

La mayoría de las carreras del área social, humanística y algunas de las ciencias de la salud redujeron su escolaridad de 5 a 4 años, disminuyendo el régimen de prelaciones y  alcanzando mayor flexibilidad.

 

El éxito de este proceso no puede decretarse todavía. Va a depender de la voluntad e iniciativas de cada Facultad y de cada uno de los departamentos y cátedras en aprovechar las  experiencias de innovación curricular y su inserción en el contexto real,  principal fuente de aprendizaje.

 

Desde esta perspectiva,  todas las carreras que ofrece la Universidad del Zulia han replanteado sus programas a partir del desarrollo de competencias y de su aplicación a situaciones y proyectos vinculados con las prioridades del país y de las regiones.

 

Lo más importante es preservar el enfoque sistémico de las carreras y su actualización permanente para que los procesos formativos no sólo se fundamentan en la transmisión de saberes y destrezas, sino en fomentar actitudes y valores necesarios en el nuevo profesional para que asuma los procesos de transformación de su entorno,  de la realidad que lo rodea.

        

Recomendaciones

 

La metodología y diseño de los ciclos propedéuticos, mediante el enfoque por competencias, es una innovación de la educación universitaria con pocos precedentes en Venezuela y por lo tanto está sujeta a cambios y posibilidades infinitas de mejoramiento y de mayor impacto en la educación universitaria.  

 

Una vez culminada la primera etapa del proceso de reforma curricular del pregrado en la Universidad del Zulia y recabadas las experticias y alcances del proceso recomendamos:

 

*Antes de iniciar la reformulación de los planes de estudio es preciso estimular los espacios de discusión y de interacción con los organismos gubernamentales de la educación universitaria  y con los sectores empresariales para favorecer la viabilidad de los procesos de transformación académica.

 

Es una vía necesaria para el abrir el diálogo entre las universidades públicas y las instancias nacionales de gobierno porque en los últimos años estos sectores han estado marcados por el distanciamiento y la crisis presupuestaria.

 

*Se sugiere incorporar activamente en las mesas de discusión y ajuste curricular a los egresados vinculados con el mundo empleador, para afrontar la tarea de generar respuestas a los problemas y realidades del país.

 

*Es conveniente abordar la transformación curricular por áreas afines y fundamentar las competencias en los planes de estudio tomando en cuenta las líneas de desarrollo nacional y local, incluyendo la certificación de competencias que abran a los estudiantes la posibilidad de vincularse tempranamente con los escenarios laborales.

 

*También se recomienda precisar y profundizar la discusión sobre el número de créditos ideales  -mínimo y máximo- para los programas y componentes de cada ciclo propedéutico, tanto en el pregrado como en el postgrado. Esta es una discusión sobre la que se deben agotar todas las dudas, recomendaciones y consideraciones debido a su impacto en la integración de los diferentes ejes del conocimiento.

 

*Otro punto a favor en los procesos de innovación curricular es reforzar las áreas de integración en la malla curricular, como los procesos de evaluación, los espacios de formación interdisciplinaria, las asignaturas de investigación, proyectos formativos para asegurar un grado satisfactorio de interacción entre los diferentes programas curriculares y los grados de competencia.

 

*Establecer alianzas entre universidades e institutos de educación superior para facilitar la movilización de estudiantes y profesores, tanto en el pregrado como en postgrado, así como ampliar las posibilidades de la integración académica y del trabajo interdisciplinario.

 

*Estimular la asignación de créditos en los ciclos de pregrado y de postgrado a los programas de formación continua, como diplomados y cursos, para facilitar el acceso de los estudiantes al saber especializado.

 

Finalmente, recomendamos a las comunidades académicas venezolanas seguir avanzando en los procesos de autoevaluación y seguimiento permanente a los escenarios de la innovación curricular, sin renunciar a la utopía de construir el modelo de interacción Universidad-Estado-Sociedad más eficiente que el actual.

 

Somos una nación con profundas desigualdades pero también con expectativas y fortalezas para consolidar, con el apoyo de la educación, una nueva ciudadanía que sea el eje del avance social y  la participación.

 

Confiamos que las experiencias en innovación académica de nuestra institución contribuyan a enriquecer la discusión sobre el papel estratégico del currículo universitario en la transformación social y en el desarrollo de políticas públicas para el fomento educativo, cultural  y tecnológico.

 

Es un camino lleno de retos y de constante evaluación, en función del progreso y del bienestar de la sociedad venezolana.

 

Adelante y éxitos.




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